Civilization V CIVILOPEDIA Online
Civilizaciones y líderes
Casimiro III

Vivió:

1310-1370 d. C.

Títulos:

Rey de Polonia

Civilización:

Casimiro III
Líder de Polonia

Información de la partida:

Solidaridad

Recibe una Política social gratis cuando avances a la siguiente época.

Historia

El rey Casimiro III, el único rey polaco en recibir el sobrenombre de "El Grande", reinó durante el siglo XIV y demostró ser un gobernante capaz que confió en su habilidad diplomática y el buen juicio de sus decisiones para mejorar enormemente el bienestar de su pueblo y la seguridad de su reino. Aunque el predecesor de Casimiro, su padre el rey Vladislao I, era respetado por haber unido un reino dividido, Casimiro heredó un reino plagado de desafíos. Saneó una economía maltrecha, reforzó el ejército, codificó la ley y amplió las fronteras de Polonia: dejó el país mucho mejor de como lo encontró y firmó su legado como uno de los más grandes reyes de Polonia. A su muerte, Casimiro III se había asegurado de que toda la Europa medieval respetara a su país.

Primeros años de reinado

Aunque fue el segundo hijo de Vladislao, Casimiro aprendió todo lo necesario para reinar en la Europa medieval. Tras la muerte de su hermano mayor en 1312., fue nombrado heredero y entregado al cuidado de Jaroslao, que más tarde sería arzobispo de Gniezno y uno de los consejeros más importantes de Casimiro. Cuando su padre murió 21 años después, Casimiro fue coronado en Cracovia señor de la Pequeña Polonia y la Gran Polonia, santificando así la unión que su padre había iniciado.

Asuntos internos

No mucho después de subir al trono, Casimiro se vio obligado a atender varios problemas políticos, y el menor de ellos no era la agitación de la nobleza polaca. Para reforzar el ejército polaco, que dependía mucho de la cooperación de los nobles, Casimiro se vio obligado a delegar en los nobles una serie de privilegios que hasta entonces habían sido del rey. Ahora la aristocracia disfrutaba de una clara división entre su estrato social y el inferior, pues su autoridad frente a ellos, especialmente la creciente burguesía, se vio muy reforzada. Aunque Casimiro se vio obligado a asumir una posición de compromiso, sus acciones permitieron la recuperación de los ejércitos feudales de Polonia y que estos reconocieran la autoridad de la corona.

Casimiro se esforzó mucho para mejorar el estado interno del país y equilibrar el nuevo poder de los nobles con una serie de iniciativas. Estandarizó y estabilizó la divisa, y encargó la construcción de castillos, iglesias y hasta ciudades nuevas, creando nuevas vías para el comercio y la prosperidad económica. Revitalizó enclaves y hasta zonas enteras que estaban abandonadas. En marzo de 1347, Casimiro introdujo varias reformas legales y estableció un código unificado, el Liber juris Teutonici, para proteger los derechos de la emergente clase media. Promulgó una forma del derecho de Magdeburgo -un concepto alemán que permitía a las ciudades ejercer cierta forma de autonomía- para que los mercaderes y los artesanos disfrutaran de una normativa mercantil más estable y pudieran asentarse en ciudades por toda la nación. Se creó una corte especial en Cracovia para dirimir todas las disputas y administrar la ley de forma uniforme. En 1364, Casimiro el Grande fundó la Academia de Cracovia, hoy Universidad Jagellónica, con la intención de educar a una nueva generación de abogados y administradores capaces.

Aunque algunos historiadores se han preguntado qué impulsó la buena disposición de Casimiro para con los judíos de Polonia, está claro que hizo todo lo posible para que disfrutaran de los mismos derechos y la misma protección que todos sus súbditos. En 1334, Casimiro confirmó los estatutos de 1264 para proteger los derechos de los judíos polacos, incluidas leyes que prohibían los intentos de conversión forzosa al cristianismo que hasta entonces habían ignorado los gobernantes previos. Casimiro también les garantizó sus derechos como comerciantes y permitió la integración judía en una Polonia unificada con una población diversa. La profanación de cementerios y sinagogas judías fue declarada crimen.

Éxito internacional

Al subir al trono, la posición de Casimiro era débil y estaba amenazada por varias potencias extranjeras. El rey de Bohemia tenía pretensiones al trono polaco. Los caballeros teutónicos alemanes habían ocupado los territorios polacos de Kuiavia y Dobrzyn, en Pomerania. Una guerra no declarada e inconclusa contra Lituania en el norte amenazaba la estabilidad y el comercio de las provincias fronterizas. Las pretensiones polacas en territorios de Ucrania estaban siendo ignoradas por las naciones vecinas. Y para rematar la triste situación, Polonia no tenía ningún aliado importante.

Casimiro confió en su habilidad diplomática y negoció con astucia nuevas alianzas que le permitieron conseguir territorios adicionales. El matrimonio de su hermana Isabel con el rey de Hungría le proporcionó un aliado fiable; para cimentar esta alianza, Casimiro renunció a sus pretensiones en Silesia. La alianza húngara le permitió ocupar a la fuerza los antiguos ducados polacos del Cuerno de Oro y Vladimir en la "Rusia roja", en 1340 y 1349. Mientras, negoció un pacto con Bohemia y su rey renunció a sus pretensiones sobre el trono polaco. A su vez, esto condujo a la negociación de la retirada de los caballeros teutónicos del este de Pomerania. Por fin, Casimiro accedió a pagar tributo a la Horda de Oro para evitar sus frecuentes saqueos. Como consecuencia del creciente poder de Polonia y sus relaciones cordiales con los mongoles, varios príncipes rusos de Mazovia se declararon vasallos de Casimiro en 1351 y 1353.

Casimiro se casó con princesas de Lituania, Alemania y Silesia para asegurar relaciones pacíficas con dichos países. Aunque tuvo cuatro esposas y otras señoras, no tuvo descendientes varones. A pesar de que concertó el matrimonio de varias de sus hijas para reforzar aún más la posición de Polonia, la ausencia de un varón podía dar origen a una guerra a su muerte. Para establecer una clara línea sucesoria, en sus últimos años, Casimiro nombró heredero a su sobrino, Luis de Hungría, hijo de Isabel. Luis sería proclamado rey de Polonia tras la muerte de Casimiro, en 1370.

El juicio de la historia

Se puede decir que la historia considera a Casimiro como el rey medieval ideal: noble, prudente, diplomático y capaz de delegar la autoridad cuando era necesario. Aunque algunos de sus territorios se perdieron durante el siguiente siglo, a su muerte, Casimiro III había convertido los 50.000 kilómetros cuadrados que heredó en 1333 en aproximadamente 233.000. Demostró gran preocupación por el bienestar de su pueblo y sus decisiones como rey fueron fiel reflejo de sus esfuerzos por mejorar el estatus de Polonia. Al forjar alianzas fieles, realizar profundas reformas internas y evitar conflictos innecesarios, Casimiro el Grande se ganó su sobrenombre.