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Civilizaciones y líderes
Enrico Dandolo

Vivió:

1107-1205 d. C.

Títulos:

Dogo de Venecia

Civilización:

Enrico Dandolo
Líder de Venecia

Información de la partida:

Serenissima

No puede conseguir colonos ni anexionarse ciudades. Duplica la cantidad normal de rutas comerciales disponibles. Un Mercader de Venecia aparecerá tras investigar la Óptica. Puede comprar en ciudades títere.

Historia

Enrico Dandolo, el cuadragésimo segundo dogo de Venecia, fue famoso por su piedad y su longevidad, e igualmente infame por su papel en la Cuarta Cruzada, que provocó el saqueo de Constantinopla y la caída del Imperio Bizantino. Lo más sorprendente de todo esto es que Enrico era ciego. Nació en el seno de una familia poderosa y sirvió a la república como diplomático durante gran parte de su vida. En junio del 1192 fue elegido dogo ya a una edad avanzada, pero aceptó el puesto con energía. Durante los siguientes años reformó la moneda veneciana y su sistema legal, y reforzó los vínculos con las potencias occidentales. En 1202, los caballeros de la Cuarta Cruzada se quedaron varados en Italia, sin dinero para pagar los barcos. Dandolo "cogió la cruz" y convirtió a Venecia en el principal socio financiero de la cruzada. A la postre, esto provocaría el ataque a Constantinopla en 1204, en el que el dogo estuvo presente y participó de forma activa. Murió poco después y fue enterrado en Santa Sofía.

Primeros tiempos

El joven Enrico había nacido en el seno de una de las familias más poderosas e influyentes de Venecia y fue criado para que entregara su vida a la república. Su padre, Vitale, era un famoso jurista, miembro de la corte ducal e importante asesor del dogo Michiel. Tras ocupar una serie de puestos administrativos, en 1171, a los 64 años, Enrico Dandolo entró en el cuerpo diplomático veneciano. En marzo de ese mismo año, el emperador bizantino Comneno había arrebatado las propiedades de miles de venecianos que vivían en su reino. Dandolo acompañó al dogo Michiel en una desastrosa campaña militar contra Constantinopla y, al regresar a Venecia, una muchedumbre iracunda mató a Michiel, pero Enrico fue exculpado y posteriormente nombrado embajador para negociar una solución pacífica con Bizancio. Se dice que en su segunda misión, tan enérgica era la protección que Dandolo hacía de los intereses venecianos que el emperador bizantino le mandó cegar. Sin embargo, la historia nos dice que Enrico Dandolo fue perdiendo la vista gradualmente entre 1174 y 1178, posiblemente como consecuencia de algún fuerte golpe en la cabeza.

Al regresar sin tratado, pues Venecia y Bizancio no firmarían uno hasta 1186, Dandolo fue destinado como embajador en el reino de Sicilia, en 1171, y de Ferrara en 1191. Su talento como diplomático fue recompensado con una cooperación estrecha tanto para limitar como para desafiar la influencia bizantina en el Mediterráneo occidental. En agradecimiento por sus servicios, en 1178 nombraron a Dandolo una de las cuarenta personas encargadas de elegir al dogo. Cuando el dogo Orio Mastropiero se retiró a un monasterio, Enrico Dandolo fue elegido dogo de Venecia en junio de 1192.

Reinado

Aunque ya era viejo y estaba ciego, Enrico Dandolo demostró ser un líder vigoroso y capaz. En uno de sus primeros actos oficiales reafirmó la "promesa ducal" y codificó los deberes y los derechos del dogo. En los siguientes meses, aprovechó su formación jurídica para revisar el código penal veneciano y publicar la primera colección de estatutos civiles de la república. En el 1194 desvió su atención a la reforma de la divisa y convirtió el grosso de plata veneciano en la principal moneda comercial de todo el Mediterráneo.

Dandolo era igual de intenso en sus cometidos diplomáticos. Aprovechó sus experiencias previas y puso fin a las disputas comerciales con Verona, y concluyó tratados con dicha ciudad estado y con Treviso en el año 1192. El dogo dio continuidad a estos éxitos con nuevos tratados con el patriarca de Aquilea (1200), el rey de Armenia (1201), el emperador del Sacro Imperio (1201) y su gran rival, Bizancio (1199). También lideró a Venecia en una serie de conflictos militares con Zadar cuando dicha ciudad intentó unirse a Hungría, y contra Pisa cuando dicho rival económico intentó fundar puestos en Istria, que, según Dandolo, estaba en la zona de influencia de Venecia.

La Cuarta Cruzada

Inocencio III accedió al papado en 1198 y convocó una nueva cruzada para liberar Tierra Santa. La llamada, que fue mayoritariamente ignorada por la realeza europea, sí fue atendida por el conde Teobaldo de Champaña y el conde Bonifacio de Montferrato. Debido a la escasez de fondos, en 1201 los cruzados enviaron emisarios a las ciudades estado marítimas para conseguir transportes hasta Egipto, donde pensaban atacar el corazón de las tierras ayubíes y, desde allí, liberar Palestina. El dogo Dandolo accedió a suministrar transporte para 33.000 soldados, un número ambicioso, a cambio de una considerable suma de dinero; el Papa ratificó el contrato. Para cumplir su parte, los venecianos construyeron 50 barcos de guerra y 450 transportes. Sin embargo, cuando los cruzados no pudieron pagar la suma acordada, en lugar de perder la inversión, Dandolo condonó el pago y se unió a la Cuarta Cruzada como uno de sus líderes. Como compensación, el dogo pidió a los cruzados ayuda para recuperar la ciudad de Zadar, en rebelión.

Tras la caída de Zadar, Dandolo apoyó a la cruzada desde Egipto hasta Constantinopla. Allí los líderes católicos intentaron colocar a Alejo IV Ángelo en el trono bizantino para así conseguir el apoyo del imperio en la invasión de Tierra Santa. Se produjo un breve asedio antes de la captura y saqueo de Constantinopla. A pesar de su edad, Dandolo tuvo un papel activo en la planificación y la ejecución, liderando a los venecianos contra las murallas marítimas de la gran ciudad, que cayó a manos de los cruzados en abril de 1204. A continuación, Dandolo fue el protagonista de la redacción del tratado que dividía el imperio entre los bizantinos y los cruzados (que pretendían fundar un imperio católico latino); Venecia obtuvo derechos significativos en ambos.

El dogo Dandolo se unió a la desastrosa cruzada de la Bulgaria pagana, pero regresó a la ciudad y murió por complicaciones de una enfermedad en mayo de 1205. Fue enterrado en Santa Sofía, aunque se desconoce la ubicación exacta de su tumba.

El juicio de la historia

Enrico Dandolo ha pasado a la historia como uno de los grandes dirigentes venecianos. Asumió el mando de una potencia mercantil en declive, desgarrada por la corrupción y la ineficacia, y pretendida por las pequeñas y las grandes potencias de la zona. El comercio se había reducido y su ejército estaba moribundo. A su muerte, había puesto fin a todas las amenazas externas y la había vuelto a convertir en la potencia dominante del comercio en el Mediterráneo. Los historiadores se han referido a Dandolo como el "fundador del imperio colonial veneciano". Venecia sería próspera, estable y segura durante el próximo siglo.