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Civilizaciones y líderes
Kamehameha

Vivió:

C. 1758 - 1819 d. C.

Títulos:

Rey de las islas de Hawái

Civilización:

Kamehameha
Líder de Polinesia

Información de la partida:

Orientación

Puede embarcarse y moverse en océano de inmediato. +1 a Visual si está embarcado. +10% a Fuerza de combate strength a dos casillas o menos de un Moai.

Historia

Kamehameha I, uno de los líderes más respetados de la historia hawaiana, fue el primer hombre que unificó todas las islas de Hawái y fundó el reino independiente del mismo nombre. Su nacimiento y primeras vivencias cumplieron muchas de las profecías hawaianas, y se convirtió en uno de los mayores guerreros de las crónicas insulares. Aparte de sus gestas militares, Kamehameha fue también un gran estadista y promulgó importantes edictos para tiempos de guerra que se han convertido en la base para muchas leyes humanitarias del mundo.

Primeros años, una profecía

Una antigua leyenda decía que un día nacería un gran general que uniría todas las islas hawaianas y que una llama en los cielos anunciaría su llegada. En 1758, el cometa Halley cruzó el cielo de Hawái y muchos relatos aseveran que Kamehameha nació poco después. Conocido originariamente como Pai'ea ("cangrejo de caparazón duro"), Kamehameha era hijo del jefe Keoua Nui de la Gran Isla. Éste era uno de tantos jefes menores de la isla, que se había visto dividida en múltiples territorios durante la guerra de sucesión durante la generación anterior. Alapa'inuiakauaua, un jefe rival, se había apropiado de gran parte de la isla y era el gobernante de facto de la misma.

Al enterarse de la noticia del nacimiento de Pai'ea', Alapa'i se alarmó, puesto que el gran rey de la leyenda también era conocido como "muerte de jefes", ya que un Hawái unido ya no necesitaría más de los jefes tribales. Alapa'i ordenó que asesinaran al niño. Sin embargo, Keoua era bien consciente de los presagios que habían envuelto al nacimiento del niño y lo escondió con otra familia noble.

Pai'ea vivió oculto durante cinco años hasta que Alapa'i (por razones desconocidas) invitó al niño a vivir en su corte y bajo su protección. Durante el tiempo que pasó allí, Pai'ea aprendió las disciplinas reales de la diplomacia y la guerra y se ganó el apelativo por el que es más conocido: Kamehameha, que significa "el solitario".

Primera parada: la Gran Isla

Después de la muerte de Alapa'i, Kamehameha se convirtió en edecán de la corte del nuevo jefe. Esto duró hasta 1782, cuando el título de rey pasó a un nuevo gobernante y Kamehameha recibió un cargo religioso importante. Con este nuevo poder, Kamehameha empezó a construirse una base de seguidores entre los jefes menores del territorio de Kona de la Gran Isla. Finalmente consiguió el apoyo de cinco de ellos y declaró la guerra a la corte del lugar. En la batalla de Moku'ohai, las fuerzas de Kamehameha derrotaron al gobernante y el joven se convirtió en el nuevo jefe de los territorios de Kohala, Kona y Hamakua.

A partir de ahí, Kamehameha consiguió conquistar el territorio vecino de Puna en 1790, pero pronto tuvo que enfrentarse a un levantamiento en Ka'u liderado por un rival, Keoua Kuahu'ula. Kamehameha, que era muy religioso, construyó un gran templo en un intento por ganarse el favor de los dioses y su bendición para aplastar la rebelión. En 1791 se terminó el templo, y Kamehameha invitó a Keoua a reunirse con él. Los relatos difieren respecto a lo acontecido en aquel aciago día en la playa, pero al final Keoua murió por disparos de mosquete y Kamehameha se convirtió en el rey de toda la Gran Isla.

Más profecías, más conquistas

Kamehameha se sentía empujado a gobernar algo más que la Gran Isla: tenía la mirada puesta en gobernar todas las islas de Hawái bajo una sola bandera. Alimentaba el fuego de su deseo otra leyenda que se había propuesto cumplir. En la Gran Isla, los dioses habían dejado una piedra enorme llamada Naha y que pesaba toneladas. La leyenda decía que algún día aparecería un poderoso guerrero que podría levantarla y que estaría destinado a ser el gran rey que unificaría todas las islas. Con 14 años, se dice que Kamehameha fue la única persona en conseguir esta proeza. Confiado por esta racha de victorias y las diversas profecías que había cumplido, empezó a hacer planes para el resto de las islas.

En una feliz coincidencia para él, empezaron a llegar comerciantes británicos y estadounidenses a las islas que estuvieron encantados de venderle armas y munición. Con un armamento superior tecnológicamente, empezó a moverse con rapidez para capturar Maui y O'ahu en 1795. Con solo 10.00 soldados diezmó rápidamente las fuerzas de Maui y pasó a O'ahu. Encontró una tenaz resistencia en los acantilados de Pali (en su mayor parte, de un comandante desertor), pero al final consiguió derrotar a los soldados enemigos y despeñó a muchos por el mortal precipicio.

Solo le quedaban dos islas, las occidentales de Kaua'i y Ni'ihau. Desde su capital en Honolulú, construyó un enorme barco de guerra e intentó la primera invasión de Kaua'i en 1796. Una rebelión en la Gran Isla, encabezada por su hermano, lo obligó a reasignar sus fuerzas. Como no se rendía fácilmente, intentó de nuevo tomar Kaua'i en 1803, pero esta vez brotó una plaga mortal entre sus hombres. Cansado de tantos reveses, Kamehameha construyó la mayor armada de la historia hawaiana, llena de escunas europeas, canoas de guerra enormes y un cañón mortífero. El jefe de Kaua'i, Kaumuali'i, quizá vio acercarse a la armada con una punzada de angustia y decidió que tenía más posibilidades de sobrevivir negociando. En 1810 Kaumuali'i se convirtió en vasallo de Kamehameha, que se convirtió en el único poder de todo Hawái.

El Napoleón del Pacífico

Pero Kamehameha no era solo un conquistador y se puso de inmediato a trabajar para mejorar la vida de los isleños y consolidar la unificación. Creó un único sistema legal, estableció impuestos y abrió el comercio con Europa y Estados Unidos. Kamehameha, además, sentó las bases para la constitución de un posible estado de Hawái, "las leyes del remo astillado" (la Mamalahoe Kanawai). Esta legislación tuvo sus humildes orígenes en uno de los primeros enfrentamientos militares de Kamehameha. Durante un asalto, a Kamehameha se le trabó el pie con una roca y fue atacado por dos pescadores locales, que tenían mucho miedo del legendario guerrero. Temerosos de que los matara, le golpearon en la cabeza con el remo de su canoa, que quedó partido en dos. Mientras estaba aturdido, huyeron, dándolo por muerto. Doce años después, encontraron a los dos pescadores y los llevaron ante la justicia o, al menos, es lo que pensaron. En vez de eso, Kamehameha les pidió perdón por haber atacado a inocentes y les regaló tierras, además de proclamar que, a partir de ese momento, todos los no combatientes quedarían protegidos en tiempos de guerra. Sus leyes del remo astillado han influido desde entonces en muchas legislaciones humanitarias de todo el mundo.

Durante su reinado, consiguió también mantener la independencia de Hawái mientras las potencias coloniales fagocitaban otras islas del Pacífico. Este legado de independencia le hizo valer el apodo de "el Napoleón del Pacífico".

La muerte de una leyenda

El 8 de mayo de 1819, Kamehameha murió siendo un rey respetado, un guerrero legendario y padre de siete hijos. Según la costumbre sagrada de la religión hawaiana, sus allegados escondieron su cuerpo para que nadie pueda saber dónde se encuentra ni robarle así su poder, o mana, para uso personal. El lugar donde se halla enterrado sigue siendo un misterio en la actualidad.

El juicio de la historia

Kamehameha sigue siendo uno de los personajes más importantes de la historia de Hawái y uno de sus líderes más respetados. Abolió la práctica de los sacrificios humanos, protegió a los inocentes durante la guerra y fundó una de las pocas naciones independientes de toda Polinesia. Fuera o no su nacimiento inspiración de los dioses, nadie puede discutirle que cumplió el papel que había predicho la antigua profecía siglos antes.