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Civilizaciones y líderes
Guillermo

Vivió:

1533-1584 d. C.

Títulos:

Príncipe de Orange

Civilización:

Guillermo
Líder de Holanda

Información de la partida:

Compañía Holandesa de las Indias Orientales

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Historia

Guillermo, príncipe de Orange, lideró una exitosa rebelión a mediados del siglo XVI contra la dinastía española de los Habsburgo que controlaba los Países Bajos holandeses, por lo que se le considera el liberador y fundador de Holanda. La continua persecución que los españoles realizaron contra los protestantes holandeses provocó que Guillermo pasara de ser un leal súbdito del rey Felipe II de España a un prominente líder rebelde. Guillermo consiguió reclutar a algunos nobles para su causa y se convirtió en traidor a ojos de la monarquía española al liderar las fuerzas holandesas y conseguir diversos éxitos en combate antes de caer ante la bala de un asesino en 1584.

Origen noble

El conde Guillermo de Nassau nació en 1533 y heredó el título de príncipe de Orange a los 11 años, cuando su primo René, por entonces príncipe, murió sin dejar heredero de su título y sus tierras. Durante este periodo, los Países Bajos estaban bajo el control de Carlos V, monarca de los Habsburgo que gobernaba el Sacro Imperio Romano y era a la vez rey de España. Mientras recibía toda la educación y el entrenamiento que se esperaba de un noble, Guillermo se convirtió en uno de los favoritos de la corte del emperador. La conexión del este con la corona española desempeñaría un papel importante en el futuro empeño de Guillermo para arrebatar el control de Holanda a los españoles.

Fue subiendo de rango en el ejército y a los veintipocos ya era comandante, además de ostentar diversos cargos diplomáticos como consejero del emperador. Sin embargo, Guillermo obtendría el favor del emperador a costa de su fe, cuando abandonó el luteranismo en el que se había criado en favor del catolicismo para facilitar su ascenso al poder.

Causas de la rebelión

En 1555, Carlos entregó la corona de España a su hijo, Felipe II. Felipe era famoso por su crueldad con los protestantes, por el poco respeto que demostraba ante sus creencias y por aumentar los poderes de la Inquisición contra la Reforma. Estando a su servicio, Guillermo comenzó a comprender las verdaderas intenciones de Felipe, que no tenía reparos en deshacerse de los protestantes recurriendo a los medios que fueran necesarios. Aunque Guillermo se convirtió al catolicismo como parte de su educación, se había criado siendo luterano y creía firmemente en el derecho de las personas a conservar sus propias creencias. Según cuenta la historia, Guillermo escuchó una conversación entre Felipe y el rey Enrique II de Francia durante una cacería, mientras hablaban del futuro exterminio de los protestantes en sus dos reinos. Se dice que este suceso motivó la decisión de Guillermo de enfrentarse a Felipe por el control de los Países Bajos.

Para intentar someter a los protestantes holandeses y exiliarlos, o algo peor, Felipe diseñó un sistema de "placards", unos edictos que declaraban punible con tortura y muerte la práctica del luteranismo y del calvinismo. Tan exagerada fue la persecución, que muchos holandeses católicos se unieron a los protestantes contra las políticas de Felipe.

Guillermo comenzó a criticar al rey públicamente, exponiendo con claridad sus opiniones sobre el asunto y animando a los demás a enfrentarse a las políticas represoras de Felipe. En 1566, se presentó el Compromiso de Breda, un colectivo de nobles neerlandeses que pedía a la regente española Margarita de Parma que pusiera fin a la persecución de los protestantes en los Países Bajos. A pesar de su esfuerzo por encontrar una solución pacífica, Felipe rechazó la petición y, en respuesta, la iconoclasia se propagó por todo el territorio holandés, con los rebeldes protestantes destruyendo los iconos católicos.

Comienza el alzamiento

La iconoclasia se fue propagando y fueron apareciendo cada vez más muestras públicas de devoción protestante, así que Felipe envió al duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo, llamado el "Duque de Hierro", a los Países Bajos para aplacar la rebelión y ocuparse de los rebeldes. Nada más llegar, el duque formó el "Tribunal de los Tumultos", al que más tarde los protestantes llamarían popularmente "tribunal de la sangre", para supervisar los juicios y castigos de los rebeldes. La mayoría de los convocados al tribunal se ocultaron, incluyendo al propio Guillermo, pero se dice que el Duque de Hierro juzgó y ejecutó al menos a unos 1.000 protestantes.

Comienzo de la guerra

Guillermo financió la rebelión desde su casa de Nassau y los rebeldes organizaron varios ejércitos para atacar a los españoles en diversos frentes. El grupo de los exiliados protestantes y nobles holandeses que se resistieron a los españoles fueron denominados "geuzen", o "mendigos", y la fuerza más prominente, "watergeuzen", los mendigos del mar. Guillermo empleó su riqueza para financiar a los mendigos del mar y equipar sus navíos, que empleaban para saquear las ciudades costeras de todos los Países Bajos al más puro estilo corsario.

Luis de Nassau, el hermano de Guillermo, dirigió un ejército de mercenarios y hugonotes (protestantes franceses) contra una fuerza española a las órdenes de Johan de Ligne, un noble holandés que seguía siendo fiel a Felipe. Se enfrentaron en la Batalla de Heiligerlee, en la provincia norteña de Groningen, en 1568. Luis puso en fuga al ejército español y Johan de Ligne murió. Desgraciadamente, Adolfo, el segundo hermano de Guillermo y Luis, también murió comandando la caballería holandesa. Los historiadores han determinado que esta batalla histórica supuso el inicio de la Guerra de los Ochenta Años, la guerra de independencia holandesa.

Poco después, el ejército español derrotó a Luis en la Batalla de Jemmingen mientras intentaba capturar la ciudad de Groninga. El propio Guillermo se puso al frente de un ejército, obtuvo varias victorias que inspiraron al pueblo holandés y fue arrebatando a los españoles una ciudad tras otra. A pesar de las victorias holandesas, que capturaron y pasaron a controlar buena parte del territorio del norte durante la siguiente década, el control que los españoles ejercían sobre el sur todavía era firme.

Causas de la independencia

En 1573 se firmó la Unión de Utrecht en la ciudad holandesa del mismo nombre, formalizando la unión de las provincias norteñas contra España. Aunque todavía no era completamente independiente, la unión supuso un claro punto de inflexión en el rechazo del gobierno español de la región. España todavía controlaba los territorios del sur, pero el Acta de Abjuración de 1581 sirvió como declaración de independencia formal de los Países Bajos de la corona de Felipe. Desgraciadamente, Guillermo no viviría lo suficiente para ver a todos los Países Bajos libres del control Español.

Intentos de asesinato

Con la generosa recompensa que el rey Felipe había prometido por la cabeza de Guillermo, el primer intento de asesinato no tardó en llegar: el disparo del español Juan de Jáuregui le hirió de gravedad en el cuello en 1582 y, aunque logró sobrevivir, su lenta recuperación le impidió involucrarse plenamente en la rebelión. Todavía no habían pasado dos años cuando un católico francés llamado Balthasar Gérard atacó a Guillermo en su casa y le pegó tres tiros, uno de ellos mortal en el pecho.

Balthasar fue juzgado y sentenciado a muerte en los días siguientes. Su castigo fue ser sometido a toda clase de torturas durante una semana entera; el alivio solo llegó cuando por fin lo decapitaron.

El juicio de la historia

Hoy se recuerda a Guillermo como fundador del movimiento de independencia holandesa y de la nación soberana que ha llegado hasta nuestros días. Tras inspirar a los neerlandeses para alzarse en armas contra el gobierno español y contra los abusos que sufrieron los protestantes holandeses, dio su vida para defender unas ideas ilustradas que consideraba justas según las cuales cada persona debe poder elegir su fe libremente.